Cómo elegir un mural para el dormitorio

Mural de montañas entre la niebla instalado en un dormitorio

El dormitorio es la habitación donde mejor funciona un mural: tienes una pared protagonista, el cabecero, y es donde más tiempo pasas con la luz baja y el ambiente tranquilo. Con un mural a medida no hace falta cubrir las cuatro paredes: con una sola ya cambia la habitación entera. Esta guía te ayuda a elegir el diseño, la pared y las medidas.

1. Elige la pared: casi siempre, la del cabecero

La pared donde apoyas la cama es la que ves al entrar y la que queda enmarcada por los muebles. Cubrirla con un mural convierte el cabecero en el centro de la habitación sin necesidad de añadir nada más. Si tu cama está en el centro de una pared, el mural puede ocupar todo el ancho o solo la zona de detrás, como si fuera un cabecero gigante.

2. Elige un diseño que te dé calma

En un dormitorio suele funcionar mejor lo que relaja que lo que llama la atención en exceso. Estas son las familias de diseño que más se eligen:

  • Paisajes y montañas: dan profundidad y sensación de amplitud. Los tonos suaves y brumosos son ideales para descansar.
  • Florales y hojas: aportan calidez y naturalidad. Los dibujos grandes y de pocos colores quedan elegantes; los muy recargados es mejor reservarlos para paredes pequeñas.
  • Mármol y texturas: un fondo sobrio y sofisticado que no cansa, perfecto si el resto de la decoración ya tiene mucho color.
  • Tropical y palmeras: para un dormitorio con aire de vacaciones. Mejor si la habitación tiene buena luz natural.
  • Estilo japonés y Art Déco: dos extremos muy distintos, uno minimalista y sereno, otro elegante y geométrico.

3. Piensa en el color antes que en el dibujo

Lo que más se nota al despertar es el color dominante. Como referencia general: los tonos fríos, verdes y azules grisáceos, transmiten calma; los beige, arena y rosados dan calidez; los oscuros, como verde botella o azul noche, crean un dormitorio más envolvente. Si tienes dudas, el pack de muestras físicas te permite ver el color con la luz de tu habitación antes de encargar la pared entera.

4. Calcula cuánto cuesta

Un cabecero de 2 × 1,5 m son 3 m². Con el papel con pegamento a la pared (47 €/m²) son 141 €; con el pre-encolado (53 €/m²), 159 €; y con el autoadhesivo (57 €/m²), 171 €. Si prefieres cubrir toda la pared de la cama, de 3 × 2,5 m (7,5 m²), el rango va de 352,50 € a 427,50 €. Tienes todos los números en la guía de precios.

5. Mide bien antes de pedir

El mural se imprime a la medida exacta de tu pared. Mide el ancho y el alto en tres puntos y añade de 6 a 10 cm de margen, como explicamos en la guía para medir tu pared.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que cubrir toda la pared?

No. Puedes hacer un mural de las medidas que quieras, desde 1 m² hasta 4 m de alto por 7 m de ancho, por ejemplo solo la zona del cabecero.

¿Qué material me conviene para un dormitorio?

Si lo instalas tú, el autoadhesivo es el más cómodo. Si vas a contratar a un instalador, el papel con pegamento a la pared es el más económico. Lo explicamos en la guía de materiales.

¿Puedo ver el mural en mi dormitorio antes de pedirlo?

Sí. Si subes una foto de tu pared, te preparamos una simulación gratis desde Diseña tu mural.

¿Y si no encuentro el diseño que busco?

Podemos crearlo contigo: cambiar la tonalidad, los colores, añadir o quitar elementos, o diseñarlo desde cero. Escríbenos a info@tailormurals.com.

Empieza por el diseño

Recorre el catálogo de murales o ve directamente a los más pedidos en más vendidos.